Olympo
CF- UNIVERSOS PARALELOS
 
     
 

 
 
 

OLYMPO
Olympos
(2005)

Dan Simmons

Editorial:
Ediciones B (2006)

Colección:
Nova

Nº:
194 + 195

Páginas:
888

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Ilión

 
     
Olympo

Hace unos días comentaba en la reseña de Ilión que tenía un dilema sobre si el hecho de no haber leído ni La Iliada de Homero ni La Tempestad de Shakespeare me podían condicionar a favor o en contra de la novela de Simmons, precisamente por el papel fundamental que estas conocidas obras literarias desarrollan en la trama de Ilión y Olympo. Pues bien, la respuesta es un empate. Si bien no hace falta que el lector conozca a fondo la Iliada para entender y disfrutar de la épica homérica que nos presenta Simmons en ambas novelas, si que te sientes perdido cuando el autor ofrece parte de su trama argumental ambientada en la obra de Shakespeare.

Si cogemos lo mejor de las ideas que aparecen en Universo de locos y las combinamos con la metafísica que acarrean novelas como Cuarentena tendremos una idea general de lo que nos puede ofrecer el tándem Ilión + Olympo. Simmons escribe con la maestría de Brown y especula con la misma dedicación que Egan pero deja demasiadas preguntas para que el lector las busque (o recuerde) en el texto. El sentido de la maravilla que ofrece este tándem de novelas es poco comparable a nada de lo que haya leído últimamente. Tenemos Ciencia-Ficción de gran formato, multitemática, especuladora, llena de acción y de grandes personajes, pero también encontramos la frustración de ver cómo se te escapan muchos de los detalles que hacen que esta conclusión, Olympo, no se convierta en la obra maestra que seguramente se merecería ser.

Y es que Simmons sufre de un mal: Tiene una imaginación desbordante y es un gran escritor pero no sabe concluir bien sus obras. Olympo es una digna continuación de Ilión, una historia creada con talento y desarrollada con ganas que cierra en buena medida los interrogantes originados en la primera parte pero que te deja con la sensación que se te han escapado cosas. Obviamente éste es un sentimiento poco objetivo pero tengo muchas preguntas que formular al señor Simmons sobre la conclusión de Olympo. Hay demasiado "porqués" que tengo en mente.

En esta segunda parte, las diferentes tramas empezadas en Ilión convergen y se separan en diversos momentos, creando un tejido argumental muy rico y diverso. Los aqueos y los troyanos están en guerra contra los dioses del Olimpo; los moravecs preparan un viaje a la Tierra actual para investigar qué está pasando y los humanos antiguos deben enfrentase a los misteriosos voynix mientras intentan sobrevivir a la nueva situación creada tras la caída de la estación espacial. El autor nos marca un ritmo constante que nos deja absortos en la novela. Sin embargo, hacia el final del libro se notan algunas ligeras descompensaciones entre las historias -otra vez- convergentes de manera que a veces tenemos la información de lo que pasará a unos personajes o en un aspecto argumental antes de que el autor nos lo muestre.

Hay que decir que desde el principio Simmons va cerrando algunos temas y dando algunas respuestas a algunos de los principales misterios de la las novelas. Por ejemplo, nos dar indicios de lo que ha pasado a la tierra en los últimos tres milenios, pero es una información desestructurada, imprecisa. Se nota que al autor no le interesa entrar a fondo. Sólo son pinceladas que ayudan a comprender la situación actual pero donde hay suficiente material para dos novelas más.

El autor se centra bastante en la sub-trama de la Guerra de Troya y aquí es donde las líneas argumentales se sellan de forma más satisfactoria. Y también el nexo de los moravecs (aquellos androides inteligentes que intentan salvar el Sistema Solar de las perturbaciones cuánticas) tienen un esquema argumental magnífico (aparte de convertirse en los personajes más carismáticos de la obra) pero es donde aparece la obra de Shakespeare, La Tempestad, donde las explicaciones de Simmons quedan cojas, donde el lector se queda con muchos interrogantes y dónde la obra pierde su eficacia al provocar confusión.

Con respecto a los personajes, continúo diciendo que son uno de los platos fuertes de la novela. A los ya mencionados moravecs (Mahnmut y su infatigable compañero Orphu de Io) que son los más entrañables, hay que incidir en la fuerza que desprenden los héroes griegos y sus dioses, como si estuviéramos leyendo una obra épica. El resto tienen todos su lugar en la novela, excepto -otra vez lo tengo que decir- la presencia de Calibán, o el poco aprovechamiento de los otros personajes shakesperianos: Próspero, Sicórax o el mismo Setebos. Unos personajes que quedan diluidos en una subtrama demasiado complicada que les toma el protagonismo.

Bien, en este punto tengo que decir que en contra mi voluntad mencionaré Hyperion, la novela insignia en la bibliografía de Simmons -se que dije que no lo haría, pero no puedo evitarlo- porque más de un lector se habrá dado cuenta de ciertos parecidos entre las dos obras: La naturalidad del teletransporte en el argumento, la variada oferta de temáticas propias de la ciencia-ficción… -hasta aquí, todo normal- pero también aspectos menos visibles como el papel bastante remarcado de los judíos en las tramas, o la presencia de personajes que pueden ser simplemente pequeños guiños entre las dos obras o representar más de lo qué parecen. ¿Os dice alguna cosa el nombre de Moneta? (Aquí también nombrada Moira) Es el personaje más misterioso y poco tratado de la obra... y en Hyperion también aparecía una Moneta (judía) que provocaba una de las mayores confusiones de la novela (al igual que aquí). Posiblemente estas especulaciones mías no lleven a ningún sitio pero me ha parecido mucha casualidad... quizás porque muchas de las preguntas que me he hecho provienen del entorno de este personaje, tanto en Olympo como en Hyperion.

Para acabar y como resumen: Olympo es una posible conclusión del entramado iniciado en Ilión. No decepciona pero frustra por los motivos mencionados anteriormente. Eso no saca que sea una buena novela que te hace pasar muchas horas intensas y que especula con los campos de la CF que ya mencionaba a la anterior reseña: Inteligencia artificial, manipulación genética, universos paralelos y especulación cuántica. Esta última vertiente es la panacea para un escritor como Simmons ya que utiliza el tema cuántico como el efectivo recurso del Deus ex machina: Soluciona lo que sea que el argumento no puede alcanzar (porque a mí, por ejemplo, que me digan que Marte se ha terraformado a nivel cuántico me deja más bien frío, sinceramente).

Yo le recomendaría a Simmons que no quisiera justificar todas sus teorías científicas por medio de la especulación cuántica y que tejiera unos argumentos sólidos hasta el final y al alcance de todo el mundo. En la memoria nos quedará una buena idea, bien desarrollada pero finalizada en parte de forma poco satisfactoria y también una obra que rinde homenaje no sólo a obras como La Iliada o La Tempestad si no a toda la literatura y la genialidad humana. Éste es el gran reto que se propone Simmons.

 

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