Ilión
CF- UNIVERSOS PARALELOS
 
     
 

 
 
 

ILIÓN
Ilium
(2003)

Dan Simmons

Editorial:
Ediciones B (2004)

Colección:
Nova

Nº:
167 + 176

Páginas:
700

Novelas relacionadas
:
Olympo


Otras ediciones:

2006 Byblos, 517/5 i 517/6

 
     
Ilión

"Vietnam no es una guerra, es un país". Esta curiosa frase era el inicio de una guía turística sobre este país que hojeé un día. De la misma manera puedo decir: "Dan Simmons no es Hyperion, es un autor". ¿Que porque empiezo la reseña de Ilión con esta poco meditada metáfora? Porque estoy harto de leer críticas, comentarios y opiniones donde lo primero que se plantea es si el nivel de esta novela alcanzará el de los Cantos de Hyperion del mismo autor.

Es claro que uno se guía a menudo por el nombre del autor a la hora de comprar un libro, y más si este autor te ha gustado, pero no podemos estar comparando y suspirando que los autores se superen a ellos mismos siempre. El problema de Simmons con Hyperion es el mismo que el de Powers con Las Puertas de Anubis: Que una muy buena obra eclipsa la posterior producción, aunque ésta pueda tener un nivel igual o superior a la obra de referencia.

¿Así pues... Ilión es mejor que Hyperion? No pienso responder a esta pregunta. Ilión y su continuación, Olimpo son una entidad independiente y como tal intentaré tratarla. Y para empezar con esta primera parte de la novela (al igual que la segunda parte, Olympo, astutamente partida en dos volúmenes por los señores de Ediciones B, no fuera que dejaran de recaudar algunos euros de nuestros pobres bolsillos) tengo que decir que me lo he pasado en grande leyéndola. Y eso es mucho.

Analicemos un poco: Simmons es un autor consumado, sabe hacer que las más diversas temáticas de la ciencia-ficción se vuelvan amenas y adictivas a los ojos de los lectores, sabe dar giros argumentales y profundizar en los personajes pero por encima de todo conoce el método para encandilar al lector con argumentos originales.

Ilión es en parte una epopeya épica, en parte una novela de intriga y en parte una aventura en formato de gran producción. El argumento se divide en tres líneas argumentales que se adentran en la novela de forma separada pero que proporcionan al lector la información necesaria para montar un puzzle cuya visión total no nos llegará (supongo) hasta la conclusión: Olympo.

Por una parte tenemos a una humanidad dócil y desvalida en una tierra donde se permite el teletransporte y donde unos misteriosos entes semimecánicos vigilan que a nadie le falte de nada. Toda la humanidad vive 100 años de vida plácida y feliz casi como si fueran elois -es un símil hecho por el mismo autor a los personajes de vida fácil y contemplativa de la humanidad futura imaginada en la novela La máquina del tiempo de Wells, no una descripción malintencionada de las costumbres de este crítico-

Otro escenario son las lunas de Jupiter donde un grupo de moravecs -androides semiorgánicos autoevolutivos que han desarrollado una sociedad propia cuándo los humanos los abandonaron hace milenios- quiere lanzar a una expedición a Marte para investigar extraños fenómenos cuánticos que pueden desembocar en la destrucción del Sistema Solar.

Y claro, entonces tenemos en La Iliada. No, no exagero, Simmons nos traslada al escenario de la Guerra de Troya donde un humano del siglo XX ha estado renacido para observar y anotar las discrepancias del poema de Homero controlado por (supuestamente) post-humanos que han emigrado al Monte Olimpo de Marte y se comportan como si fueran dioses griegos. Allí encontraremos a todos los conocidos héroes del poema homérico: Héctor, Aquiles, Odiseo... y también obviamente los dioses: Zeus, Apolo, Atenea, Afrodita... La representación no sólo es perfecta, si no que es además, real. Está pasando y nos encontramos en el último año del asedio de Troya ...

Dejo al lector que medite unos momentos en paz y armonía ...

¿Absurdo? ¿Inverosímil? No. Todos estos ingredientes son aprovechados por Simmons para ofrecernos una de las novelas de ciencia-ficción más originales que he leído últimamente, una obra donde se incluyen temáticas propias del género como viajes en el tiempo, inteligencia artificial, manipulación genética, especulación cuántica y quizás incluso pequeñas dosis de novela post-apocalíptica y de terraformación (eso está por ver) pero que también tiene tiempo para explorar la épica homérica o el thriller más inquisitivo. Un cocktail rocambolesco pero que el autor controla en todo momento.

La combinación de las líneas argumentales en capítulos cortos, normalmente culminados con clifhangers (finales con "punta", vaya) que vierten grandes dosis de emoción a la obra; la dosificación de la información que nos proporciona al autor; el carisma que desprenden muchos de los personajes (tanto humanos, moravecs, como incluso los dioses), nos hace absorber una lectura que en momentos se vuelve vertiginosa -los capítulos finales, son más cortos para dar paso a otras situaciones y no detener el dinamismo de la novela- pero sin marear, de manera que podemos saborear en todo momento los placeres de construir el rompecabezas argumental.

Ilión no es sólo una novela de ciencia-ficción con reminiscencias de Space opera. Es una novela que rompe esquemas. La épica homérica combinada con la nanotecnología; los viajes a través de agujeros de gusano o a estaciones espaciales o el redescubrimiento de la Tierra por parte de los antiguos humanos que empiezan a abrirse paso por un planeta que no conocen... todo eso y más forma parte de la novela.

Y a todo esto hay que añadir el amor que profesa el autor por la literatura clásica. No sólo para homenajear el poema épico de La Iliada -que ahora estoy consultando de vez en cuando, después de tenerla esperando un puñado de años en la estantería-, si no también a las especulaciones semifilosóficas a autores como Proust o Shakespeare. Mi dilema es si al no haber leído todavía La Iliada o La Tempestad de William Shakespesare -ambas obras tienen un papel muy importante en esta novela- me he perdido muchos detalles o si precisamente por eso, disfruto todavía más, para no tener ninguna obra "apuntadora" a la memoria que me recorte alguna sorpresa.

Los personajes, como decía, tienen una personalidad cultivada y excepto algunas rarezas -el caso de Calibán, por ejemplo-, me han gustado todos. Simmons los hace crecer y los hace cambiar según las circunstancias -el caso de Daemon quizás es algo forzado sin embargo- y los hace reaccionar en un mundo donde las maravillas surgen en cada esquina.

En fin, una agradable novela que combina la aventura con la intriga y que mezcla tantas temáticas y tantos ingredientes que acaba por ofrecer más de lo que esperabas. Ahora hay que ver cómo acaba todo en la segunda parte: Olympo.

 

Premios:

2004 Locus CF

 

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