Trece monos
CF/ FANTASÍA- ANTOLOGÍA
 

TRECE MONOS
(2015)

César Mallorquí

Editorial:
Penguin Random
House
(2015)


Colección:
Fantascy

Nº:
---

Páginas:
431


   
Trece monos

El regreso de César Mallorquí a la literatura fantástica se ha hecho de rogar. No es que el escritor haya dejado de inventar historias y publicarlas —más bien al contrario— pero sí desde hace muchos años básicamente podríamos encontrar su firma en novelas  juveniles —de las que ha ganado prácticamente todos los premios que podía aspirar— como con la carismática, aventurera y sí, también melancólica La isla de Bowen.

Siempre he dicho que su anterior antología, El círculo de Jericó, es posiblemente LA más grande colección de cuentos fantásticos de un autor español que se haya editado nunca. Y claro, superar estos increíbles cuentos no está al alcance de todos, ni siquiera de uno mismo. Esto no quiere decir que la presente antología, Trece monos, no sea una buena aproximación a su obra corta. Al contrario, nos topamos con una serie de cuentos que evidencian la maestría de Mallorquí como narrador. La mayoría son más que notables y nos aportan muchas buenas horas de lectura.

Pero para empezar, lo mejor es disfrutar del prólogo de Juanma Santiago —un buen conocedor de la obra de Mallorquí que nos relata los orígenes del fandom en Madrid en el època que César también se ponía fuerte en esto de escribir. Tengo que reconocer que estas batallitas del fandom —sean de donde sean— me encantan. Me lo he pasado más que bien leyendo los recuerdos de Juanma Santiago. Recomendado por los más nostálgicos.

Pero vamos a lo que toca: La antología Trece monos es eminentemente ecléctica y podréis encontrar desde trabajos inéditos a otros publicados en el blog del autor o en revistas y periódicos. Es un revoltijo bastante estimulante en el que no hay que buscar tres pies al gato. Sólo diré que me ha sorprendido que varios cuentos traten en mayor o menor medida el tema de la religión o de Dios como entidad suprema, sea a través de relatos divertidísimos como "Ensayo general", sea a través de la crítica explícita a la sociedad humana que observamos en "Océano", por ejemplo. Pero es que si me pongo a contarlos, observo que al menos en siete de los trece cuentos estas pautas, estas guiños a la figura divina, se repiten. Es una simple curiosidad pero que he creído conveniente constatar.

Cada cuento tiene un pequeño prólogo del autor de media página que informa de cuándo y porque escribió cada relato. Empecemos:

"El decimoquinto movimiento", es un relato que tiene el ajedrez como referencia. No es el primero ni el último cuento que profundiza en la disciplina y las intrigas de una partida de este juego. Sin ir más lejos hace poco leía una magnífica historia de George R.R. Martin también con el ajedrez como escenario. Pero en este caso Mallorquí se mete de lleno a narrarnos una partida eterna que tienen los integrantes de dos familias opuestas desde hace siglos. Es un relato de momentos tensos, que abarca varias décadas y que nos presenta un mundo mágico y sutil alrededor de una única partida. Muy bien.

"Virus" es un relato más corto hecho por encargo y que busca la complicidad del lector por un tema serio como es la muerte del genio Antoni Gaudi. Es cierto que la historia es tan surrealista como inverosímil pero sin embargo es muy original y responde perfectamente a lo que le habían pedido. Cuando Gaudí es atropellado por el famoso tranvía, parece que no termina descansando, pues desde allí arriba tienen planes para que continúe trabajando en otra obra magna, un tanto peculiar.

He empezado a reír con ganas cuando me he adentrado en "Cuento de verano", un homenaje y una parodia a mítico cuento de Charles Dickens que todos conocemos como Cuento de Navidad. ¿Qué pasaría si los fantasmas se equivocaran de víctima a quien mostrar el pasado, presente y futuro? Esta es la premisa para encontrarnos con un cuento divertidísimo y muy cinematográfico —las expresiones y dudas del pobre Sr. Scrooge que le toca el recibir son muy visuales—. Mallorquí coge una historia clásica y la retuerce a su gusto hasta dejarnos perplejos con un humor negro que no esperábamos de esta historia tanto dickiana.

En cambio, "El regalo" es una historia que también busca ese final que nos sorprenda y pese a conseguirlo en cierto modo no deja de ser una obra menor dentro la antología En este caso un buen diálogo entre el Diablo y un pobre miserable que sólo busca hacer una copa Nochebuena. Correcto.

"El muro del trillón de euros" es el primer cuento de ciencia ficción que encontramos en Trece monos. Es una buena reflexión sobre una futura Europa, llena de inmigrantes y como es normal con racismo y desprecio por partes de algunas esferas. Una trama que nos lleva a comprobar como un grupo de ancianos alemanes —y un español fascista— viven retirados en un complejo de la Costa del Sol sin saber qué se cuece en el exterior en un programa que los alarga la vida durante décadas . Una buena reflexión sobre el paso del tiempo con una puntita de tecnología que hace que el cuento tenga un trasfondo que nos acerca al dejà vu.

Considero a "Fiat Tenebrae" una de las aportaciones más espectaculares en cuanto a trama que podemos encontrar en Trece monos. La premisa inicial también se adhiere a la religión, en este caso católica, en un mundo futuro donde es posible viajar por el espacio y colonizar nuevos mundos y donde el catolicismo tiene cada vez menos adeptos. Representantes de las más altas esferas papales buscarán pruebas definitivas de la existencia de Dios. Un buen trabajo por parte del autor pero que peca, creo, de un final precipitado y poco elegante. Es una historia bastante buena como para hacer una novela corta

Nos relajamos un poco con la azucarada historia de "La isla del cartógrafo", una historia más que correcta sobre una isla imaginaria que inventa un cartógrafo como regalo para su amor. Se lee, como siempre, más que bien aunque no destaca especialmente.

Llegamos a un punto de inflexión. Las siguientes historias son especialmente buenas. Empezamos con “Ensayo general”, una gamberrada para mearse de risa sobre un primer advenimiento de Jesús que no salió exactamente como quería Dios. Divertido es decir poco y demuestra la capacidad de César Mallorquí para hacernos reír con pocas palabras.

"El jardín prohibido" es una obra de mucha mayor envergadura, que como explica el autor, sufrió dos hechos, dos casualidades, que propiciaron que el relato no se publicara hasta ahora. La cuestión es que probablemente sea la historia más claustrofóbica y oscura de las que componen la antología. Un relato ambientado a principios del siglo XX en el imaginado país de Umbría donde dos hermanas pasan los últimos días antes de Navidad de forma extraña, observando hechos que no cuajan y dándose cuenta de que algo no va bien tanto en su familia como en su entorno. Muy bien desarrollado a pesar de sufrir —según mi modesto criterio— algunos pequeños desajustes entre la percepción de ellas y la de su amada abuela. Por desgracia resulta algo previsible, pero no deja de ser un excelente cuento.

Al igual que "Océano", que me ha sorprendido no tanto por su trama argumental —el despertar de una inteligencia artificial— sino por la tan mesurada prosa que nos ofrece el autor en este cuento. Repito que quizás lo que le falta de originalidad en la premisa inicial, se repara con la resolución y la perfección que Mallorquí nos muestra los primeros pasos de una nueva forma de vida ... aunque sea artificial.

Quizás el único cuento —en este caso, microcuento— que me ha decepcionado es "Cien monos", una visión que quiere ser divertida y se queda en un chiste poco desarrollado. Dicen que si cien monos se pusieran a teclear apasionadamente las teclas de un ordenador, tarde o temprano escribirían una novela, de hecho todos los libros de la historia ... el relato se complementa con un epílogo.

Una de las curiosidades ha sido leer "Todos los Pequeños pecados", otro relato donde aparece la figura de Dios —y como casi siempre, es un tipo muy campechano—. En este caso es una historia más sensible sobre el momento en la vida del protagonista que se da cuenta que su vida es un engaño y que es un miserable. Para arreglar esto busca en su memoria el momento que cree él que se empezaron a torcer las cosas. Muy buena.

Y acabamos con un plato fuerte: Naturaleza humana, la novela corta que cierra el libro. Una novela ambiciosa también, con premisas y situaciones muy enigmáticas que son la excusa para narrarnos una historia de esas que te atrapan desde la primera página y no puedes dejar. Según mi visión, la trama más adictiva de las que he leído en esta antología, con trazos de Orwell, Card o Heinlein. En un futuro no muy lejano la tierra está enfrascada en una guerra —que ya dura hace 100 años— con los escorpiones, una raza alienígena guerrera que en su momento atacó colonias terráqueas y que propició que toda la humanidad se uniera en contra del invasor. Mallorquí nos traslada a un escenario mucho más relajado donde una doctora en psicología ha sido reclutada para participar en un proyecto de detección de personas afines a los escorpiones, que congenian y luchan en contra de la raza humana. Le acompañará un antiguo militar especializado en el tratamiento de grandes bases de datos. Lo que descubrirán tendrá proporciones no mundiales, sino cósmicas. Quizás el final resulta un poco acartonado, lleno de discursos sobre la verdad absoluta y sobre un futuro que parece seguir un discurso único, pero no deja de ser una gran novela  —con mención especial del jurado del premio UPC.

Nada más, muy contento de haberme reencontrado con las historias de César Mallorquí y esperando que continúe trabajando su vena fantástica, aparte de su carrera como autor juvenil.

Eloi Puig, 27/11/2015

 

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Relatos que contiene esta antología:
El decimoquinto movimiento
Virus 
Cuento de verano  
El regalo  
El muro de un trillón de euros
Fiat Tenebrae
La isla del cartógrafo
Ensayo general
El jardín prohibido
Océano
Cien monos
Todos los pequeños pecados
Naturaleza humana