La isla de Bowen
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LA ISLA DE BOWEN
(2012)

César Mallorquí

Editorial:
Edebé
(2012)


Colección:
Premios Edebé de Literatura Juvenil

Núm:
20-

Páginas:
510


 
     
La isla de Bowen

Probablemente la mayoría de nosotros tuvo como punto de partida en esto de la lectura, las historias de aventuras, fueran a través de cómic o de novela juvenil. Y en este último caso dos nombres destacaban por sobre el resto en el embriagador panorama que nos acosaba durante nuestra adolescencia: Uno era mi querido Emilio Salgari y el otro el visionario Jules Verne.

César Mallorquí, de quien guardo bajo llave y con un respeto enorme una de las mejores antologías nunca escritas por un autor español, El círculo de Jericó, también creció leyendo a Verne y hace pocos años quiso dedicarle esta novela, La isla de Bowen. ¿Porque decimos que se la dedicó? En primer lugar porque los guiños al lector son constantes: Desde un personaje que tiene el mismo apellido que el escritor bretón hasta situar la novela dentro del mismo universo verniano ofreciendo referencias a algunas de las historias de Jules Verne como si realmente hubieran ocurrido. Y en segundo lugar porque el autor mismo lo afirma al terminar el libro - así que no hay dudas-.

La isla de Bowen es una novela  de aventuras que si bien no tiene un protagonista juvenil - como parece siempre hay en las actuales apuestas del género- sí está escrita con una prosa muy asequible y apta para todas las edades, lo que probablemente le ha proporcionado la etiqueta de juvenil. Sea como sea, el libro es plenamente disfrutable por cualquier persona.

Vamos a lo que interesa: Año 1920, desde Madrid el SIGMA (Sociedad de Investigaciones Geográficas, meteorológicas y Astronómicas) está preparando una expedición a la amazonía cuando un misterioso mineral es traído por dos inglesas y entregado al profesor Ulises Zarco, jefe de expedición. A partir de aquí, una nueva aventura para los miembros de SIGMA se abrirá paso para investigar y explorar antiguas tumbas celtas y perseguir la pista de un enigma que les llevará a uno de los lugares más remotos e inexplorados de la Tierra - un clàsico en las aventuras-. Pero obviamente no sólo la sociedad SIGMA está interesada en descubrir el origen de este mineral imposible: El magnate armenio Alexsander Ardán también lo desea para fines más lucrativos. La partida está servida y las aventuras también.

Mallorquí nos presenta pues una historia sin fisuras, perfecta, tanto en el planteamiento como en la resolución. Puede que le cuesta un poco arrancar pues el autor se entretiene a presentarnos los personajes - por otra parte bastante estereotipados-, pero eso no le quita valor a una novela que avanza a un ritmo constante y de la que no le sobra ni una página. El autor tiene la capacidad de captar nuestra atención continuamente a través de nuevos misterios y de vías sugerentes por donde nuestra imaginación adolescente y aventurera se zambulle con placer. Quizás lo único que le puedo reprochar sea que la trama sea previsible en muchos momentos y que no nos sorprenda excesivamente especialmente en cómo evolucionan los personajes y sus interactuaciones.

La cuestión es sin embargo, que La isla de Bowen es una grandísima aventura con muchos buenos momentos, protagonizada por una serie de personajes conocidos por todos pues acaparan algunos de lo tics más arquetípicos y populares de este tipo de historias y que cumple perfectamente con la su misión de entretener al lector. Repito, un argumento sin fisuras, sin carencias y que nos transporta de nuevo a las viejas historias de exploración científicas de Jules Verne y compañía.

Eloi Puig, 11/03/15

 

 

Premios:

2012 Edebé de Literatua Juvenil

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