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Desde hace un par de años, una de las secciones más interesantes —profesionalmente hablando— de la CatCon de Vilanova i la Geltrú es el espacio de encuentro entre escritores, ilustradores y editores. Una de las conversaciones que prosperaron en su momento y acabaron materializándose fue esta: la novela Ella és al gorg de Ivan Belzunce, que captó la atención de los editores del sello Spècula.
Y es que Belzunce es un escritor que no deja indiferente. Tuve una pequeña muestra de su estilo con un cuento publicado en la antología La senda i altres relats, hasta el punto de que su prosa me hizo decidirme a abordar enseguida su novela, que llevaba meses pendiente en mi pila de lecturas.
La primera novela del autor barcelonés es una historia intimista, un drama familiar contado en dos tiempos y una narración que se esfuerza por centrarse siempre en dos personajes: Pau, un chico que arrastra un trauma inmenso desde joven y que vive distanciado de su madre, Àngela, la otra protagonista. Pau recibe una carta de su madre pidiéndole que vuelva a casa, una mansión medio destartalada y aislada situada en un pequeño pueblo. Con ganas de aclarar aspectos del pasado y de quitarse espinas que todavía hoy le hacen daño, decide enfrentarse a Àngela, aunque sea por última vez.
Belzunce construye una trama que se adentra en la psique de dos personas atormentadas emocionalmente por un hecho que las marcó de por vida. Nos acerca una historia triste de forma pausada, centrándose en los personajes, que giran como una peonza perdida alrededor de una casa y de un paraje natural donde ocurrió la tragedia. Dos puntos clave: la casona y la poza, muy cercanas la una de la otra, que parecen atraer de forma extraña a quienes viven allí... o a quienes poseen cierta sensibilidad paranormal.
La prosa es fluida, cercana y firme. Nos sentimos muy cómodos leyendo esta historia familiar y, cuando llegan los momentos inquietantes, están muy bien resueltos. Pero son escasos. Ella és el gorg es una novela de terror sobrenatural mezclado con pinceladas fantásticas y con la presencia de una criatura propia de la mitología catalana, pero bajo uno de sus aspectos más terroríficos. Sin embargo, Belzunce apuesta más por analizar los traumas de los personajes que por condicionarnos mediante momentos inquietantes repletos de fantasía sobrenatural. Y es una lástima, porque cuando lo hace, consigue crear un aura perturbadora alrededor de los fenómenos que experimentan Àngela y, en menor medida, Pau. Y eso no siempre es fácil en este tipo de literatura.
Una primera novela que se lee con mucho interés, sobre todo a través del personaje de Pau, que acabará convirtiéndose en un peón, una pobre alma que malvive en su presente entre los recuerdos del pasado mientras busca redimirse y seguir adelante con su vida. Toda la novela abordará este tema y, a medida que nos acerquemos a los capítulos finales, la tensión irá en aumento. El final es digno; quizá un poco brusco y sin todas las respuestas que uno desearía, pero con una trama bien hilada y lo bastante perturbador.
Ella és el gorg es una historia que me ha atrapado bastante: por el estilo del autor, mesurado y agradable; también por acercarnos a una criatura mitológica por la que no siento demasiada simpatía debido a la manera en que los autores la han tratado a menudo: de forma demasiado ortodoxa, sin innovar o presentándola con un aire más clásico dentro de nuestra mitología. Y no con este toque de terror grotesco y estremecedor, quizá un tanto cinematográfico, pero que me parece innovador. Reconozco, sin embargo, que me habría gustado que el autor hubiera exprimido más esta faceta suya tan expresiva en lo que respecta al horror. Creo que se ha contenido un poco y eso le ha hecho perder algo de fuerza al final. En cualquier caso, una novela notable que se lee muy bien y que nos abre las puertas a temer las aguas cristalinas de las pozas perdidas —y no tan perdidas— de nuestra tierra.
Eloi Puig
10/10/2026
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