Los 4 Fantásticos. Pero,¿Quién detendrá a Mente Suprema?
 
     
 
 
 
GUIÓN


DIBUJO
 

MARVEL GOLD
LOS 4 FANTÁSTICOS. PERO,¿QUIÉN DETENDRÁ A MENTE SUPREMA?

(1970-1972)

Guión
Stan Lee
Archie Goodwin
Roy Thomas

dibujo:
Jack Kirby
John Romita
John Buscema

Editorial:
Panini
(2017)

Colección:
Marvel Omni Gold

Núm: 6

Serie:
Los 4 Fantásticos

Números originales:

Fantastic Four
#105 to #125






 
     
Los Cuatro Fantásticos.
Pero,¿Quién detendrá a Mente Suprema?

Sí señores, ya hemos llegado a los años setenta. Ya hacía casi diez años que Stan Lee y Jack Kirby habían creado lo que pomposamente se llamaba El mejor cómic del mundo, toda una década de aventuras del cuarteto más famoso de la casa Marvel. Recordemos que este volumen engloba los números 105 al 125 (desde diciembre de 1970 a agosto de 1972). Como hemos repasado en números anteriores la calidad de estas aventuras iba y venía con épocas gloriosas pero también con otras de estancamiento creativo.

Con la entrada de los años setenta la colección cambió. Como comentaba en el anterior volumen, El largo camino a casa, las nuevas alteraciones fueron tanto a nivel de guion. Lee dejó por unos meses de trabajar en la colección y nuevos guionistas como Archie Goodwin o Roy Thomas ocuparon su lugar lo que propició un poco de aire fresco, pero sobre todo a nivel de dibujo: El hasta entonces omnipresente Jack Kirby se pasó a la competencia y la dirección de la ilustración pasó a manos de dos cracks como John Romita y más tarde John Buscema.

¿Cómo afectó todo esto a los Cuatro Fantásticos? Según mi modesto punto de vista se recuperó la colección. No me atrevería a decir que renació porque tampoco estaba tan mal pero sí los guiones y ya hacia el final, las ilustraciones, ayudaron a crear una imagen diferente. Para empezar hay que decir que los protagonistas adquirieron un talante un poco más duro, incluso salvaje según el caso: Johnny Storm sufrió la pérdida (¡por fin!) de su amada y su actitud se ve reflejada a menudo por un rostro más serio y enfadado. También sus músculos parecían haber crecido con la madurez emocional. Reed Richards comenzó a denotar signos de pasar demasiado de la familia y por tanto de provocar una chispa que acabaría afectando a su matrimonio. Ben Grimm, nuestra adorable Cosa de ojos azules, llega un momento que explota emocionalmente y se le agria el carácter (¡Como debe ser!) para convertirse en un peligro público (véase, "La cosa ... ¡Enloquece!"); y finalmente nos encontramos ya como a Sue Richards, la chica (mujer) invisible, se le empieza a dar más protagonismo y ya lucha en primera línea de batalla. También su aspecto cambia algo de acuerdo con los tiempos. Su cabello se suelta y tiene una imagen más atractiva, especialmente desde que John Buscema tomó el relevo.

Sea como sea con estos números vemos como el Cuatro Fantásticos sufren bastante. Son derrotados, lloran, se llenan de frustración o se pierden en la desesperación (como se puede ver en las magníficas viñetas de la página 95 con una Sue Richards destrozada emocionalmente por la inminente muerte de su marido) y es aquí donde comprobamos como de 'humanos son nuestros héroes, que hacen lo que buenamente pueden para llevar sus vidas con una normalidad imposible. También la institutriz del pequeño Franklin tendrá momentos destacados. En definitiva, me ha gustado el tono más funesto que se le ha dado a algunos números para evidenciar lo que siempre se le ha admirado a la factoría Marvel: Su capacidad de humanizar a los súper-héroes.

En cuanto a los malos, debemos hacer constatar un hecho que por ahora sigue inalterable: Cuando a algún guionista le viene la inspiración y nos ofrece un combate desigual en contra del cuarteto, parece que sólo pueda diseñar desenlaces donde nuestros amigos ganen con un deux ex machina por medio, con una ayuda del último momento que nadie sabe de dónde ha salido muy bien. Pasa con la pequeña saga de Mente Suprema (por otra parte, de los personajes más destacables de este volumen) y ocurre también en menor medida con la reactivación del mítico Galactus. Por cierto que también volvemos a encontrar viejas glorias como Anihilus (con momentos destacadísimos) o a Diablo en una aventura que me gusta resaltar debido a que los Cuatro Fantásticos se ven involucrados en política internacional. Ya sabéis, años setenta y las repúblicas bananeras de Centroamérica, un caldo de cultivo genial para derribar dictadores que no son enemigos potenciales de EEUU.

Sea como sea, estos números tienen mucha más fuerza que los del volumen anterior. Dejan entrever muchas ganas de tejer aventuras largas, cargadas de drama y con implicaciones a largo plazo. Unos números no tan redondos como los de La Edad Dorada pero que evidencian un cambio de carácter entre los guionistas y los dibujantes que dan un empujón, en mi opinión, importante de la primera familia Marvel.

Eloi Puig
23/09/2019

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