Canallas
CF- FANTASÍA/ ANTOLOGIA
 

CANALLAS
(2017)

Varios autores
(Compilado por
George R. R. Martin y Gardner Dozois)

Editorial:
Pde l'Encobert
(2017)


Colección:
---

Núm:
---

Páginas:
1109

Traductor:
Valentí Martí

Otras ediciones:

Castellano:
2018 Llibres de l'Encobert

   
Canallas

Esta será una de las reseñas más extrañas que he hecho nunca. Extraña principalmente por que no suelo leer obras como esta antología en un periodo de tiempo tan largo (casi 2 años) y por tanto con una memoria debilitada sobre los primeros cuentos que leí. Extraña también porqué el volumen es realmente peculiar y sobrepasa tanto en sentido positivo como negativo las expectativas creadas en un principio.

Canallas es una antología editada por George R. R Martin y el ya desaparecido Gardner Dozois (muy amigo de Martin) y pretende recopilar relatos centrados en el concepto del canalla, del sinvergüenza, de aquella persona que vive un poco al margen de la ley pero que nos cae bien, quizá porque buscamos en su figura un héroe o heroína romántica que vive intensamente y construye su propio destino aunque no siempre de forma íntegra. Lo que quisiéramos ser todos nosotros: un Han Solo, o el Madmartigan de Willow. El concepto es sinceramente fantástico, la idea es muy atractiva y la antología debería haber sido un éxito.

Pero aquí nos topamos con algunos hechos que no acaban de cuajar en esta gran idea. Nos encontramos con veintiuna narraciones que no siempre están a la altura de las circunstancias. Esto ocurre en todas las antologías, claro, pero en un volumen de 1.100 páginas que un 30 o 40 por ciento de los relatos no los encuentres especialmente idóneos te hace mascullar especialmente. Tampoco se entiende como muchos de los cuentos se han encajado en esta recopilación pues a menudo la figura del canalla, sinvergüenza etc... no existe o si aparece es de una manera sutil que no concuerda con la premisa de los editores.

Hay un hecho indiscutible que a mí me ha disgustado un poco. Y es que muy a menudo Martin y Dozois han seleccionado relatos de autores que ya forman parte de una extensa saga o serie, o cosmología propia. Hay cuentos, pues, con personajes que ya han protagonizado otras historias y que ya tienen una complicidad adquirida. Y no siempre se puede detectar con un relato que quizás está extraído de un contexto más amplio. Al incluir estos cuentos (dejando de lado que nos gusten más o menos) el autor no puede reflejar todos los matices de los protagonistas porqué estos ya vienen de lejos. Es como si viéramos una sit-com por la sexta temporada y no entendiéramos algunos gags. Aunque las historias son autoconclusivas, tienes la sensación de que te pierdes algo en muchas de ellas.

También hay que añadir unos puntos más discutibles según se mire: Uno es que es cierto que los relatos no tienen porqué ser de género fantástico (algunos de los mejores no lo son), el hecho de que buena parte de los escritores lo sean y que este género tenga tanta tradición sobre narrar aventuras entre canallas, provoca que tal vez esperáramos una antología más abocada a este sub-género fantástico y nos encontramos con relatos de todo tipo que quizás nos descolocan un poco. El otro punto a tener en cuenta (quizás los lectores catalanes no estamos tan acostumbrados) es la longitud de los cuentos. Estamos hablando de relatos que a menudo tienen 50, 60 o 70 páginas. Casi novelas breves y que si no son demasiado de nuestro agrado... la penuria en leerlos es muy grande (claro que, si lo son, no querrías que acabaran). Pero me refiero a que quizás estamos más acostumbrados a que los relatos sean más breves, vayan más al grano.

En cuanto a la edición de Llibres de l’Encobert, debo decir que ante todo se merecen un monumento. Sí, una gran reconocimiento por muchas cosas: En primer lugar por atreverse a publicar un volumen de estas dimensiones en catalán (en este caso en la variante valenciana), incluso antes de que la edición que sacaron posteriormente en castellano. Y segundo lugar, por haber traducido por primera vez al catalán nombres de primerísimo orden mundial que nunca antes habíamos podido disfrutar en nuestra lengua. Hablo por ejemplo de Michael Swanwick, Scott Lynch, Daniel Abraham, Walter John Willliams, Lisa Tuttle o Connie Willis entre otros, a los que debemos añadir otros nombres ya traducidos pero con aún más renombre como Joe Abercrombie, Neil Gaiman, Patrick Rothfuss o el propio George RR Martin. Vamos, que en un solo volumen podemos encontrar buena parta de la flor y nata de la fantasía anglosajona... y en catalán.

Sin embargo, también hay que decir que la edición presenta algunos problemas menores con respecto a una maquetación poco atractiva y con algún que otro descuido. Pero esto, obviamente no influye en el resultado final de la calidad de los cuentos. Pasaré ahora hablar de ellos de uno en uno pero observaréis que algunos (pese a mis notas) tengo un recuerdo más bien vago, por eso vuelvo a insistir en que esta reseña es, cuando menos, extraña. Mi intención inicial era leerlo de golpe pero luego preferí ir parándome en el tiempo, a veces meses enteros, por ejemplo cada vez que leía un cuento que no me entraba bien. Esto ha servido para valorar mejor la antología que, aunque demasiado extensa, tiene joyas fantásticas dado que no me he empalagado de golpe de más de 1.000 páginas de relatos. Creo que es buena idea leer grupos de relatos en diferentes temporadas, según el ánimo y los gustos del momento.

Empezar con un relato nada menos que de Joe Abercrombie es todo un acierto. Y "Tiempos duros siempre" es lo que todos esperábamos para este volumen dedicado a los canallas. En este caso un relato ambientado en el mundo de La primera Ley donde se ven varios pandilleros haciendo de las suyas en una historia en cadena que entra de maravilla. Cuento violento y plenamente grimdark, marca de la casa. Notable.

La primera grata sorpresa ha sido para una autora para mí desconocida, Gilian Flynn, que nos lleva el cuento "¿A qué te dedicas?". La historia sigue a una farsante que se hace pasar por médium para conseguir dinero. Narración y atmósfera bien conseguida.

También "La posada de las siete bendiciones" de Mathew Huggies he encontrado que era un buen relato. Ambientado también en un mundo fantástico que está bastante bien llevado por un autor que desconocía. Un bribón intenta sacudirse a un pequeño dios de la suerte pero comprueba que tal vez le iría mejor ayudándole. El final es divertido y da lugar al título.

En cuanto a "El árbol torcido" de Joe R. Lansdale, se trata de una historia bastante anodina, o cuando menos, demasiado tradicional sobre investigación de drogas en un ambiente semi-rural de EEUU. De aquellos cuentos que parecen guiones para un episodio de una serie americana. Correcto, sin más.

Y con "Bruna enaguas" de Michael Swanwick encontramos zombis en una ambientación del Misisipi decimonónico. No recuerdo demasiado bien el argumento, pero si la mala sensación que me dejó el relato. Demasiado enroscado para mi gusto.

"Procedencia" (David W. Ball) es una historia con buen ritmo sobre un estafador de arte. A recalcar que está repleto de flashbacks explicados fuera del campo de visión del narrador. Correcto

Y "Los turbulentos años veinte" (Carrie Vaughn) es una interesante muestra de lo que se puede hacer con un buen escenario (un tugurio mágico que se esconde de la ley seca y los humanos en general) con unas brujas que hacen y deshacen con una misión curiosa. Da para más y me encantaría ver el cuento integrado en una novela.

Uno de los relatos más imaginativos (al estilo de China Miéville) sería "Un año y un día a la antigua Theradane" de Scott Lynch, aquí conocido por su novela Las mentiras de Locke Lamora, donde un grupo de ladrones debe robar nada menos que una calle entera. Entre el absurdo y el fantástico más surrealista. Bastante interesante.

Este relato, “Dura como el metal" de Bradley Denton es de aquellos que no acabas de entender qué hacen en esta recopilación. Prácticamente se me ha borrado de la memoria.

Por el contrario, "Metal pesado" de Cherie Priest, la fantasía más sobrenatural vuelve a coger la palabra con un cazador de demonios en una mina antigua. No se entiende el sentido de Canalla aquí tampoco…

¡Ah! Uno de los buenos relatos de esta antología es "El significado del amor" de Daniel Abraham, muy conocido por ser coautor de la saga de The Expanse. En esta ocasión nos acerca un muy buen cuento de canallas. Magnífica ambientación que nos hace pensar en la mítica ciudad de Lankhmar o Ankh-Morpocrk y una sinvergüenza con mucho carácter que ayuda a rescatar una esclava de un príncipe estúpido.

En cambio, en "Una manera mejor de morir" de Paul Cornell, el autor no se acaba de centrar. Una ambientación fascinante en una Tierra alternativa donde los agentes de su majestad se pueden mover entre universos. Pero la trama parecía formar parte de algo más grande. Como un capítulo. No me ha acabado de llegar a pesar del increíble escenario. El enfrentamiento de un agente con una versión más joven de otro universo invita a pensar en una trama más elaborada. Original pero decepcionante como resultado final.

Otro gran cuento, tal vez por su sencillez es "Mal vistos en Tiro" de Steven Saylor. Un curioso relato que fabrica un crossover con toda regla con una historia de los auténticos canallas como son los personajes de Fafrhd y el ratonero gris del gran Fritz Leiber. Una poción mágica que hace invisible causa también problemas. Muy distraído.

Otro relato de pura fantasía que se queda un poco corto y del que también se atisba que la relación entre los dos protagonistas viene de muy lejos es "Una carga de marfiles" de Garth Nix, una trama sobre un caballero y una marioneta animada que quieren robar un preciado cargamento de marfil que esconde a un dios menor. Utiliza elementos cómicos y la aventura resulta entretenida, sin más. Forma parte de alguna serie y saga de cuentos. Costa empatizar con los personajes.

A Walter Jon Williams lo conocí hace muchos años leyendo mi primera novela cyberpunk: Hardwired, (que no tengo ni reseñada) que en ese momento no me pareció nada especial pero sospecho que mi falta de experiencia con este subgénero tuvo bastante que ver. No había vuelto a leer nada de él en unos 20 años y me he encontrado con el relato más dinámico y entretenido de la antología: "Diamantes de tequila", una aventura de lleno dedicada a un actor canalla que maquina como aprovechar el asesinato de una compañera y la tecnología de la impresión 3D para imprimir drogas en provecho propio. Muy amena, clara y bien llevada. Casi no tiene elementos del fantástico como no sea la especulación entorno a la 3D pero la historia me ha entrado la mar de bien.

"La caravana a ningún de sitio" (Phyllis Eisenstein) es una narración sobre mercaderes del desierto que trafican con un polvo adictiva. Se mezcla la teletransportación del protagonista, un poder que posee un trovador. El cuento me ha gustado como está narrado pero la trama no lleva a ninguna parte. Es entretenida pero no entiendo qué hace en esta recopilación.

Pasamos a uno de los mejores cuentos de la antología: "El curioso caso de las esposas muertas" (Lisa Tuttle) que además fue finalista a mejor cuento traducido por los Premis Ictineu 2018. Lisa Tuttle, una autora que me gusta mucho, no decepciona en esta aventura decimonónica que bebe de Sherlock Holmes y de aquella ambientación londinense tan especial de finales del s. XIX. Una pareja de detectives privados deben investigar el caso de una chica muerta que parece que ha vuelto a la vida. Tiene toques fantásticos mar de inquietantes.

Y en este punto es cuando me he sentido más frustrado pues el cuento de Neil Gaiman "Como el marqués recuperó el abrigo" ha sido mi mayor decepción. Quizá influye que no conozco nada del universo donde se desarrolla el cuento pero el hecho es que esta historia fantástica del autor inglés no me ha atrapado bien en ningún momento. Desconozco si se debe a la traducción o al mismo autor pero no me he enterado del hilo argumental. La he encontrado un tanto caótico.

Mi admirada Connie Willis nos propone una historia diferente con "Una tarde de cine ". Un relato que juega con el concepto de canallas bajo la aventura un tanto surrealista de comprar una entrada de cine en una especie de centro comercial futurista. La idea es interesante pero el relato es demasiado largo y el final algo anodino. El hecho de que buena parte de la trama se desarrolle con diálogos ayuda a que avance pero me esperaba más de Connie Willis, quizá porque le tengo el listón demasiado alto.

"El árbol del relámpago " es la aportación de Patrick Rothfuss, un curioso cuento que describe un día normal de Bast, ayudante de tabernero que aparece en El nombre del viento, la obra que le catapultó a la fama (y que todos esperamos que concluya hace muchos años) y como éste condiciona, ayuda y naturalmente recibe beneficios de favor y respuestas en la pequeña comunidad donde vive. Está bastante bien aunque demasiado largo para el mensaje que quiere dar.

Y llegamos al final, donde George R.R. Martin nos aporta más información sobre el universo de la saga de Canción de Hielo y Fuego con "El príncipe pícaro o el hermano de un rey". Martin también es un buen cronista pero esta es una historia sacada de contexto que sólo aporta eso: información sobre la casa Targaryen unas décadas antes de lo que ocurrió en el primer volumen de la serie. Como relato para esta antología lo encuentro innecesario. Demasiados nombres y demasiado largo. Y no sabes cómo acaba pues es sólo un capítulo más de lo que más tarde se publicaría como Sangre y Fuego que no deja de ser la crónica extendida de la misma casa Targaryen.

Veintiún cuentos que hacen de esta voluminosa antología una recopilación irregular que habría sido perfecto con la mitad de relatos si Martin y Dozois hubieran seleccionado los mejores y los que realmente tenían algún vínculo con el concepto de canallas. Sin embargo, muchos de ellos son obras muy recomendables para leer y adentrarse en este mundo de camaradería y de personajes gamberros que te hacen brillar los ojos por su astucia o talante. Solamente es necesario que os acercáis y leáis los que más os interesen y no perdáis el tiempo con los que no.

Quisiera terminar con un cita de una conversación que se puede ver dentro del cuento "Mal vistos en Tiro" y que haciendo referencia a dos personajes que no aparecen (Fafrhd y el ratonero gris) pero que son el estereotipo del auténtico sinvergüenza dentro del subgénero de la espada y hechicería o si lo preferís, de la fantasía heroica:

"—Nuestra primera noche en la Cáscara de Murex, Gordiano, remarcaste que no te habías encontrado en ninguno de nuestros viajes las leyendas de Fafrhd y el ratonero gris y me preguntaste por qué. He meditado de manera profusa la cuestión. ¿Por qué tenemos dos figuras con un interés tan remarcable que han sido tan despreciadas por analistas e historiadores, tan pasadas por alto por filósofos, poetas y sacerdotes? Creo que tal vez se debe a que tienen, por decirlo sin rodeos, demasiado mala fama. Eran tozudamente independientes para jurar lealtad a una sola ciudad y convertirse así en protagonistas de una épica de ciudad. Involucraban demasiado a menudo con demonios y brujos para atraer al filósofo formal y eran demasiado sospechosos para agradar el historiador sobre. En resumen: eran canallas y los canallas no aparecen en la lista de reyes, semidioses y héroes. (...) "

Eloi Puig,
03/04/2020

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Relatos que contiene esta antología:
Tiempos duros siempre (Joe Abercrombie)
¿A qué te dedicas? (Gillian Flynn)
La posada de les siete benedicciones (Mathew Hughes)
El árbol torcido (Joe R. Lansdale)
Bruna Enngüas (Michael Swanwick)
Procedencia (David W. Ball)
Los turbulentos años veinte (Carrie Vaughn)
Un año y un dia en la antigua Theradane (Scott Lynch)
Dura como el metal (Bradley Denton)
Metal pesado (Cherie Priest)
El significado del amor (Daniel Abraham)
Una manera mejor de morir (Paul Cornell)
Mal vistos en Tiro (Steven Saylor)
Una carga de marfil (Garth Nix)
Diamantes de tequila (Walter Jon Williams)
La caravana hacia ninguna parte (Philys Einsenstein)
El curiós caso de les esposas muertas (Lisa Tuttle)
Como el marqués recuperó el abrigo (Neil Gaiman)
Un tarde de cine (Connie Willis)
El árbol del relámpago (Patrick Rothfuss)
El príncipe pícaro o el hermano de un rey (George R. R. Marton)