Hipnofòbia
CF- PODERES MENTALES
 
     
 
 
 
 

HIPNOFÒBIA
(2012)

Salvador Macip

Editorial:
Proa
(2012)


Colección:
---

Núm:
222

Páginas:
221

 
     
Hipnofòbia

Me he dormido.

No, no estoy hablando de la calidad literaria de la última novela de Salvador Macip, me refiero a que he tardado mucho, demasiado, a leerla. Cuando la recibí hace casi un año, la hubiera tenido que insertar furtivamente en medio de mis lecturas pendientes como quien no quiere la cosa pues es un libro que puede devorarse en dos tardes mal contadas. Pero entre una cosa y otra fui retrasando su lectura hasta 2013 -ahí sí que debía leer sí o sí para poder valorarla para los Premios Ictineu- y ahora me doy cuenta de mi error: Me he dormido, he dejado escapar la frescura de la publicación recién salida del horno para reseñarla un año más tarde! Mea culpa.

Sería una paradoja afirmar que me he dormido leyendo una obra sobre los trastornos del sueño, o más bien sobre el potencial oculto de la mente humana cuando no se duerme, cuando queda siempre alerta. Un poder que bajo entrenamiento lleva a desarrollar unas capacidades psíquicas extraordinarias: Desde la inocente telequinesis o la telepatía a la malévola piroquinesis, la destrucción voluntaria. Estamos hablando de una novela de ciencia ficción que especula sobre los límites de la mente humana.

Ante todo debo dejar claro que me he sentido extremadamente cómodo con la lectura de Hipnofòbia: La conocida prosa de Macip, entrelazada con buenos diálogos y con una dinámica efervescente han llevado a que la lectura sea muy amena, muy desinhibida y muy , esto: Cómoda. Pero lo que me gustaría destacar más de esta novela, que comienza como si fuera un thriller tópico (chico encarcelado que descubre que tiene poderes mentales y que prepara una confrontación contra el gobierno americano, contra el poder político establecido) es precisamente que el autor rompe esta premisa inicial, esta estructura prevista para ofrecernos una obra con los capítulos dedicados a diversos personajes que colaboran por activa o por pasiva en la historia de trasfondo: La supervivencia y el entrenamiento de la mente humana cuando uno de los protagonistas acapara el secreto que la despierta de su letargo.

Esta estructura otorga un dinamismo inusual en las novelas de este tipo, de modo que no esperamos realmente la secuencia de planteamiento-nudo-desenlace, si no escenas, fragmentos de una historia que va más allá. Fijémonos más bien en cómo dos médicos hablan sobre las posibilidades reales que la mente humana despierte cuando el cuerpo no descansa, cuando no duerme; de cómo un periodista investiga por Nueva Inglaterra - una de mis partes favoritas, Retorn a Innsmouth - la extraña desaparición de personas vinculadas entre sí en una improbable hipótesis sobre un experimento o una secta; la persecución constante, imparable pero imposible de alcanzar de un ex-militar hacia una nueva humanidad que quiere imponerse paso a paso, tras las altas esferas: o la lucha mental de unos adolescentes contra quien los quiere aniquilar, los cuales siguen directrices que no entienden pero que los hacen más y más poderosos y de poseer la facultad de cambiar subrepticiamente el curso de la política de un gigante como EEUU.

Lo mejor de todo, pero, es este equilibrio final que Macip sutilmente nos deja caer, esta batalla para descubrir qué uso y qué camino hay que dar el poder mental recientemente descubierto. Toda una lección de filosofía sobre la evolución y el cambio buscando la manera de contrarrestarlo.

Una buena obra, pues, que me remite a aquellos clásicos que con pocas palabras y buena imaginación cerraban satisfactoriamente una novela. Sí que en algunos momentos echo de menos más tensión, un poco más de mala leche o incluso una profundización de cómo actúa la mente en ese estado superior que de forma un tanto efímera nos describe el autor. Otros autores se han caracterizado por narrarnos de forma casi onírica lo que le pasa por la cabeza a una mente hiperdesarrollada - ahora he hecho una paradoja brutal-, como por ejemplo Susana Vallejo en obras como El principio del fin, o el maestro Robert Silverberg en Muero por dentro. Estos autores apostaban más por incidir en estos aspectos de batalla interior, Salvador Macip no ha tenido tanto interés en este aspecto pero nos ha acercado por ejemplo a una idea profunda a la que darle vueltas como es la integración de mentes en red, quizá un primer paso hacia un homo gestalt, como diría Sturgeon

No os la perdáis. ¡Y no os durmáis...!

Eloi Puig, 27/03/13

 

Premios:

2012 Premi Carlemany (Andorra)

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