CF- DISTOPÍA
 
     
 
 
 
 

EL REBAÑO CIEGO
The sheep look up
(1972)

John Brunner

Editorial:
Grupo AJEC (2007)

Colección:
Albemuth Internacional

Núm:
16

Páginas:
438

Otras ediciones:

1982 Acervo. Acervo ciencia ficción y fantasía, 43

 
     
El rebaño ciego

Da cierto miedo comprobar que algunas novelas de ciencia-ficción distópicas se acercan a la realidad actual, que aquello que con más o menos acierto un autor imaginó o predijo hace unas cuantas décadas se pueda llegar a cumplir hoy día - y no nos engañemos, los escritores son una raza con tendencias creativas más bien pesimistas-.

Éste es el caso de El rebaño ciego. De acuerdo, ahora estoy exagerando: Nuestro mundo no sufre una serie de catástrofes ecológicas, la contaminación no amenaza a millones de personas, los alimentos transgénicos están siendo estudiados a fondo antes de ser comercializados, nuestros ríos todavía llevan agua ... ¿o quizás no exagero? ¿Tan lejos queda nuestra realidad de todo esto?

John Brunner es el nombre que tenemos que tener en mente: Escritor inglés muy prolífico, activista medioambiental, luchador incansable por la paz ... escribió en el año 1972 una novela que no preveía todo este grupo de desastres ... los vivía en propia piel. El rebaño ciego pretende avisar de que en el futuro podemos sufrir las consecuencias de nuestros ataques a la biosfera del planeta pero la novela nos sumerge de lleno en ese futuro, no deja tiempo para ver llegar el peligro, lo tienes encima. El rebaño ciego no intenta ser un thriller que intenta evitar una catástrofe. Ésta se vive in situ en sus páginas, desde el primer capítulo hasta el último. La novela es un alegato contra muchos problemas que afectan a nuestra calidad de vida, es una constante denuncia a nuestra sociedad.

A diferencia de otras obras el sentimiento de esperanza no queda intacto y se va perdiendo progresivamente mientras la humanidad no deja de rodearse de un aire de pesimismo perpetuo. Parece que el lector tenga que llevar las máscaras filtradoras de aire que los personajes llevan puestas constantemente ... aunque sirvan de poco. Es una novela plural, sin protagonistas absolutos pues a través de las historias personales de un combinado muy diverso de personajes se ven reflejadas las diversas catástrofes que poco a poco van corroyendo el planeta. Los personajes y las líneas argumentales se cruzan continuamente para ofrecernos una visión global de esta problemática pero como decía antes se respira un fatalismo en los sectores menos agraciados de la sociedad y un acomodo de los sectores más adinerados que no dejan de hacerme pensar en nuestro presente pues esta combinación entre derrotismo e indiferencia son el verdadero problema a vencer.

Uno de los talentos de Brunner es su capacidad de presentar a estos personajes. Con pocas pinceladas nos los hacemos nuestros, parece que los conozcamos de toda la vida y sólo hemos leído un par de párrafos sobre ellos. Pero no pensemos en absoluto que Brunner haga mimos a sus creaciones. Si una cosa tiene clara el autor, es que no se casa con nadie y que la contaminación y la degradación ambiental afectan a todo el mundo y por lo tanto el drama y la desesperación son aplicados a todos los personajes sin excepción. El rebaño ciego es una novela cruda y sin concesiones. La muerte, la enfermedad, la pérdida de ilusiones supuran por todos y cada una de sus páginas.

Brunner la estructuró en doce grandes capítulos, una por cada mes del año, los cuales estaban compuestos de decenas de capítulos más pequeños y fragmentos de texto. Éstos combinan la narración con las noticias de radio, las entrevistas por televisión o incluso las frases airadas de algunos personajes y la publicidad para ofrecernos a través de un lenguaje próximo la visión que el autor tuvo de nuestro mundo en un futuro inmediato. Brunner, según se nos dice en el epílogo -escrito por el ecologista James John Bell en 2003- continuó luchando por sus ideales hasta su muerte en 1995.

Pero vayamos al libro: Nos encontramos en los EE.UU. en un futuro próximo. La contaminación química y biológica empieza a hacer estragos entre la población: Pandemias, residuos tóxicos, alimentos en mal estado... Mientras tanto el gobierno, representado por un presidente-títere que no para de repetir frases tan lapidarias como estúpidas mira de controlar la situación SIN cambiar su política económica ni intentar mejorar el modus vivendi de la sociedad americana. Eso provoca diversas protestas sociales encarnadas en los trainitas, seguidores radicales ecologistas de un nombre, de un símbolo: Austin Train, un autor revolucionario que años atrás denunció los principales problemas de su sociedad y que ahora está desaparecido o muerto. Todo el mundo lo busca ... como fuente de inspiración o como cabeza de turco pero al mismo tiempo todo el mundo tiene que continuar luchando por sobrevivir en unos Estados Unidos que cada año ve disminuida su esperanza de vida.

En el campo político podemos ver como las catástrofes, los atentados y el caos que poco a poco van asolando los EE.UU., sirven de excusa a sus dirigentes para rescindir libertades individuales, para cerrar cada vez más el cerco en torno a los ciudadanos y de todos aquéllos  que no simpatizan con el gobierno. Vemos en la novela ciertos pasajes que nos recuerdan la vida real como la caza de brujas que el senador McMarthy impulsó a mediados de los años cincuenta, o las consecuencias contra la libertad individual los meses siguientes a los atentados contra las torres gemelas de Nueva York. Pero la idea de Brunner sigue vigente: La mentalidad de la nación más poderosa de la Tierra no ha cambiado... y probablemente no cambiará.

No nos engañemos: El rebaño ciego también aprovecha la ocasión para realizar una crítica nada sutil al despilfarro de la sociedad occidental, especialmente la americana donde está centrada la novela -Y que quede constancia en que al decir "americana" me refiero básicamente los EE.UU.-. Un despilfarro, una despreocupación, decía, que comporta que las playas sean una cloaca, que los bosques de medio mundo sean talados para abrir nuevas áreas de cultivo, que los insectos sean inmunes a todos los venenos que les tiran encima o que mares como el Mediterráneo estén literalmente muertos. Algunos pensarán que todo es una exageración. Es cierto. Pero sin exageración no hay libro, de la misma manera que también era una exageración la película El día del mañana (Roland Emmerich), pero es que si no se hacía así, no podía haber película. La única manera de reflejar un cambio climático - por cierto que Brunner ya habla de ello en la novela- o una degradación medioambiental extrema es forzando la situación para que lo que sería un proceso de unas cuantas decenas de años ocurra en pocos meses - o en el caso de la película mencionada en pocas semanas. Es la única manera de hacer entrar la información, el mensaje, en la conciencia de la gente.

El Rebaño Ciego es una novela catastrófica, una distopia inscrita en lo que se ha nombrado como la trilogía del desastre, una serie de tres libros independientes escritos por John Brunner donde se muestra la innata habilidad humana por la autodestrucción. Los otros dos son Órbita inestable y Todos sobre Zanzíbar, los cuales ya he adquirido, pues la prosa simple y efectiva de Brunner me ha parecido más que alentadora para continuar descubriendo estas históricas distópicas de finales de los sesenta y comienzos de los setenta ... que por desgracia a veces se ajustan demasiado bien a nuestro presente.

Una obra, pues, muy recomendada, una obra que cuesta un poco de entrar al principio y que hay que leer con una cierta distancia debido a los elementos sobredimensionados que nos propone el autor pero en definitiva, una novela que puede volver a ponerse en vigor en poco tiempo. Sólo hay que ver las noticias de cada día para comprobarlo.

Eloi Puig, 31/01/08

 

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