La muntanya líquida
CF POST-APOCALÍPTICA
 
     
 
 
 
 

LA MUNTANYA LÍQUIDA
(2022)

Mercè Falcó

Editorial:
Mai Més LLibres
(2022)


Colección:
Nüwa

Núm:
---

Páginas:
286

Otras ediciones:

No existe edición en castellano


 
     
La muntanya líquida

El cambio climático está cada vez más presente en nuestras vidas, como una especie de maldición perpetuada por un loco visionario que se va cumpliendo poco a poco aunque no queramos asumirlo. Estos días, precisamente, se está haciendo una cumbre del clima para tratar de avanzar en las medidas contra este problema. Y como es lógico, esta preocupación también es intrínseca en nuestros autores. Mercè Falcó, además, vive en una zona particularmente sensible a la falta de agua como son las tierras del Ebro y ésta es una novela que quiere reflejar precisamente una catástrofe que provocaría cambios radicales en nuestro mundo después de un cataclismo climático.

Nos situamos en un lugar indeterminado de la geografía mediterránea —aunque el mapa que acompaña a la novela se puede vislumbrar perfectamente que estamos en las comarcas del sur de Catalunya— años, décadas, quizás siglos después que la falta de agua haya hundido civilizaciones y culturas.

En este territorio post-apocalíptico la autora ha querido mostrar hasta tres posibles tipos de civilizaciones surgidas y adaptadas a la falta de agua: Por un lado tenemos a la sociedad tecnológica que vive en un lugar llamado La Vall, acaparadores de agua y por tanto gestores del bien más preciado. Una sociedad militarizada que protege lo que cualquiera quisiera: El acceso a reservas potables de agua de pantanos, acuíferos etc.

También tenemos a los habitantes de la Plana, una población sin recursos hídricos que dependen del agua proporcionada por los dirigentes del Valle para sobrevivir. A cambio contribuyen explotando minas. Son personas donde el misticismo ha arraigado —un sistema religioso animado desde La Vall— y ha impuesto que crean en fantasías pseudo-religiosas sobre diosas que guardan el agua en las montañas. Los de la Plana son la sociedad que más ha sabido adaptarse a no poseer casi nada de agua (precisamente porque son los que menos tienen).

Y también tenemos el contrapunto a esta frágil pero funcional estructura social: Los habitantes del macizo de Lerroques que, de forma voluntaria, se han aislado para explorar caminos que promueven el retorno del ciclo del agua. Serían el contrapunto más evocador y quizás más esperanzador en una zona donde la lucha de poder parece haber llegado a un status quo desde hace años.

Mercè Falcó, pues, nos propone un ejercicio más que interesante para reflexionar sobre las consecuencias de la falta de recursos hídricos apostando por una novela coral, sin protagonistas absolutos y donde la acción va saltando de un escenario a otro para mirar de mostrar los tres tipos de sociedades post apocalípticas que comentábamos. Me gusta mucho el detalle de incorporar nuevas palabras y expresiones adaptadas a la realidad del entorno como: pidolaigües, pulmabroc o filtramàsqueres.

Sin embargo, tengo algunos puntos a comentar de la novela con lo que me ha costado más congeniar: Quizás es mi formación de geógrafo pero con la novela veo un problema de escala: Sé perfectamente que esta historia podría pasar a cualquier lugar de nuestro mundo, pero el hecho es que tenemos un mapa (muy reconocible) donde podemos comprobar que las diferentes sociedades y pueblos están separados sólo por unas decenas de kilómetros. Para mí es raro que, desde ciudades tan poco separadas, éstas sean tan distintas y una incluso haya olvidado tanto del pasado común. O que hablen distintos idiomas y no puedan entenderse entre ellos. Son detalles que me hacen fruncir el ceño aunque no sean ni mucho menos determinantes por el mensaje que la autora nos expone.

Y aunque en el fondo no importa demasiado qué desastre ecológico o climático ocurrió en el pasado (estoy de acuerdo con que lo relevante es el hoy donde viven los personajes) es paradójico que no se encuentren casi vestigios de las antiguas civilizaciones terrestres pero que en cambio se sigan utilizando parte de su tecnología, o de medicamentos (en un momento se habla de tomar antihistamínicos por ejemplo ¿de dónde salen?), combustible, piezas de repuesto etc... Me falla el sentido de la credibilidad: En mi modesta opinión, Falcó se ha centrado en las sociedades y los problemas derivados de la catástrofe de forma muy eficiente pero ha dejado de lado dar profundidad y coherencia al worldbuilding

Sobre el ritmo de la novela comentaré que me ha parecido notable pero que a veces éste se rompe para precipitar eventos de forma inmediata (desde asesinatos hasta amantes que se separan...) por lo que hechos que deberían ser particularmente importantes se ven resueltos en un párrafo o una simple frase. Esto no ayuda a que conectemos demasiado con los personajes (algunos de los cuales creo que no aportan nada a la historia).

La muntanya líquida, pues, es una novela bastante interesante y que funciona con un tono didáctico, casi divulgativo sobre un futuro desastroso sin agua pero que quizás peca de falta de empatía con personajes y situaciones. Una visión sobre un futuro que me ha gustado por cómo la autora retrata diversas posibilidades, caminos que pueden tomar las nuevas sociedades y que queramos o no, siguen mucho con la línea de clásicos de la ciencia ficción catastrofista del siglo pasado y que ahora también nos llega en forma de novela denúncia i de forma más urgente si cabe.

Eloi Puig
16/11/2022

 

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